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thumb_p6230057Paul Becker es el mejor mexicano en el Iron Man de Niza y en su primer ironman se ubica en la quinta posición de la categoría 45-49 (primer 2%) logrando además el derecho a un slot para Hawai. No obstante, decide no tomarlo y dejar para otro año su participación en el mundial.
 
Su tiempo en la bici el 57 de 1,966 competidores, incluyendo a muchos profesionales como Laurent Jalabert
 
Natacion 3.8 Km. 1:10:52 Lugar Gral./Cat. = 1047/94
Bici        180 Km. 5:14:05 Lugar Gral./Cat. = 161/6
Correr   42.2 Km. 3:38:08 Lugar Gral./Cat. =  115/5
 
 
El propio Paul nos cuenta su experiencia en este evento, considerada una de las disciplinas mas extenuantes del deporte, donde tambien tuvo participacion Mauricio Martinez, ambos del equipo El Nuevo Fenix. 

Estimados Amigos, Compañeros, Conocidos, Rivales y Amantes del Ciclismo y Deporte en General;

Aprovecho este foro para agradecerles a todos Ustedes su granito o piedrota que quitaron o pusieron en mi camino durante estos años que he compartido con Ustedes en los diferentes eventos deportivos que hemos coincidido, para que aprendiera lo que el ciclismo encierra en sus múltiples disciplinas y compartir una insignificante experiencia de rodar en un Continente, donde si respetan al ciclista.

Ahora que la prueba cumbre del ciclismo profesional de ruta o Tour de Francia inicia y que para unos solo es la nota amarilla del escándalo por situaciones de doping, pero para muchos mas ciclistas es el sueño que solo en las repeticiones de TV o reseñas y fotografías podemos imaginar; siento un gusto el poder compartirles mi vivencia durante el Ironman de Niza que conjunto algo de esa sensación durante los 180 Kilómetros que tiene uno que rodar.

Como la mayoría sabe el Ironman es la prueba original del Triatlón, y se realizan por el mundo varios eventos durante el año. Participamos este 22 de junio después de unos meses de entrenamiento con la mentalidad de cumplirlo; sin duda de que hubiéramos dado lo mejor de uno antes de la meta.

Para “distraer” los nervios que previos a cualquier competencia, y como seguramente muchos de Ustedes sienten; optábamos por “convencer” al cerebro día a día con señales como: “te están preparando bien” y “no te preocupes: la natación es para disfrutar, la bici es para esforzarte y la corrida será para aguantarla”. Se aumentan los nervios entre mas nos acercamos al evento y al escuchar los diversos consejos finales, de que “hay que descansar o irle reduciendo el entrenamiento para no sobre entrenarte, etc., etc. y sufrir alguna lesión”. Afortunadamente hicimos caso y nos quedamos con la distracción de los paisajes y confiado en los “expertos”.

El banderazo de salida se da con una playa repleta de nadadores, aproximadamente 2549. ¿De donde se que eran 2549? Porque había 49 delante de mi y como 1250 a mi derecha y otros 1250 a mi izquierda que daban un frente como de 150 metros sobre la playa y varias filas de retaguardia. Mi cerebro sabía que empezaba la diversión o “disfrutar la nadada”. Con los gogles puestos no veía nada ya que el antiempañante que les había puesto la noche anterior no quedo bien limpio y tuve que darles un poco de ventaja a los primeros mientras los limpiaba. La cosa era calmada y no veía la razón para que nadaran sobre mí como más adelante ocurriría. Fuera de lo anterior, otro motivador para seguir pataleando y evitar lo mas posible a los despistados que nadaban en zig-zag; fue lo chusco de encontrar a mi buen amigo Mauricio a mitad del recorrido entre tantas patadas y codazos, nadando delante de mí. Pudimos terminar en 1:10 horas estos primeros 3.8 Kilómetros del evento y trotar para prepararnos para “El Evento”; rodar por alguna de las pistas del Tour. Tan pronto sales de la zona de transición subes a tu bici con casco puesto y bastante protector solar para esforzarte lo que marque Tu ritmo. El recorrido lo vimos y estudiamos en papel; las pendientes estaban claramente indicadas en el papel y percibí como un 55% subida, 15% plano y 30% bajada. Muchos de los que allá conocí ya lo habían rodado en días anteriores y referían puntos contradictorios en cuanto las cifras y a dificultad en las curvas. Como ciclista de montaña no preste gran atención a dichos comentarios y preferí enfrentarlos “in situ” con seguridad de que pendientes rodables más que la Quebrantahuesos no podían ser. El publico que te acompaña con aplausos, vivas, letreros o pintas en el pavimento y en su mayoría gritando Tu nombre que viene bajo el número; te motiva a cazar el corredor que va delante, y así por todo el trayecto sientes que estas en un pequeño Tour. El Drafting esta totalmente prohibido en estos eventos, por lo que el trabajo tienes que hacerlo igual que en el ciclismo de montaña, individualmente.

Aunque mucho tiempo para admirar los bellos paisajes no tienes; durante tantas horas puede apreciar riscos que hay que escalar, castillos o pueblos del medioevo que atravesar o cimas que conquistar para nunca salir de bosque y campos con muchas flores que llenaban el ambiente con sus aromas. Por algo en la zona por la que pasa la caravana existen 3 áreas famosas por sus fábricas de perfumes y esencias. Desde la cima en unos picos lejanos de la cadena montañosa podías apreciar glaciares que daban el toque de que la escalada había valido la pena y marcaban el fin de la subida e inicio de la recuperación.

 Las zonas de abastecimiento estaban instaladas a casi cada 30 kilómetros y ahí podía reponer la energía que vas consumiendo. Hay ciclistas que llevan extras o a la mitad del recorrido dejan algunos alimentos sólidos para sentir mayor recarga. En mi caso iba tan metido en el ambiente e instinto de cazar al de enfrente que nunca sentí mayor hambre, y los cacahuates que llevaba en mi bolsa me quedaron para la cena. Aquí el consejo de Esteban Marín de llevarla con geles y bebida energizante si funciono. Con el tiempo recorrido iba estimando la distancia que aun falta ya que no veía señalamientos y sabiendo que la bajada la encontraría hasta terminar la cima después del Km.100; mantuve la idea de “perseguidor” y con la mente sigues cazando a los cientos de ciclistas que pedalean delante de Ti.

Entrados en la bajada y aun con algunas liebres que alcanzar, comparo el comentario de algunos europeos que sentían un pavimento “muy” dañado con lo que rodamos regularmente en nuestras carreteras o con las bajadas del Ajusco o  Convento del Desierto de los Leones y concluí que estaba rodando por una autopista. Ningún problema según Yo y a todo lo que la pendiente o mis piernas dieran una vez que me convertí en liebre y tenia que escapara de todos los que ahora me perseguían. Solo 4 curvas cerradas conté donde había que frenar al máximo para no salir del camino a los voladeros, que por cierto abundaban en todo el trayecto, porque las demás curvas ocupabas el ancho de la carretera que no pasaba de los 7 metros para entrar al máximo de velocidad y no permitir que los rebasados me alcanzaran. Volábamos con una placentera sensación de descanso y velocidad hasta que nos sacaron de ella los señalamientos de peligro de espectadores. No entiendes pero levantas las antenas y a mitad de curva en una de las orillas percibes la gravilla que a miles de ciclistas los saca de las competencias o manda al suelo a rasparse piernas y brazos cuando menos. Afortunadamente mi trayectoria no estaba sobre el grueso de la arcilla y las pocas piedritas las pasamos, como si fuera en la bici de montaña, sin frenar y apretando el manubrio entre otras cosas. En otro tramo similar donde vas bajando a increíbles velocidades los espectadores gritaban algo como “Atención bla, bla, bla” que no entendí y en la próxima curva, ingresando al pueblo, un tope o escalón en el pavimento nos hizo brincar y esperar no ponchar o dejar el rin cuadrado. Fuera de ver a las asistencias médicas meter a un competidor a la ambulancia no vimos otro incidente digno de resaltar ni causa para bajar la velocidad por lo que llegamos contentos de nuestro giro y desempeño a la zona de transición nuevamente para comenzar con lo olvidado hasta este dia de correr 42.129 Kilómetros o un bien conocido: Maratón.

Ya aprendimos, y trataremos de mejorar para el próximo evento, que no es lo mismo correr 21 Km. que el doble. En mi caso, las dolencias y lamentaciones se duplicaron pasando el kilómetro 23 pero afortunadamente ya estaba el cerebro advertido que tenia que aguantar y aunque fuera caminando iba a terminar; por lo que poco a poco pudimos seguir levantando los pies y cruzar la meta en un bastante aceptable tiempo. Todo el recorrido se completo y solo nos resto esperar y echar porras para que llegaran nuestros demás compañeros y amigos que venían haciendo también su mejor esfuerzo.

A Todos nuevamente les agradezco sus muestras de amistad y apoyo, así como los invito a jugar con su “liebre” con la mente y el cuerpo sanos en cualquier deporte que practiquen,

SUERTE

PAUL BECKER

pdf RESULTADOS

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